|
|
|
|
OTROS TEMAS Salir de noche y dormir de día La marea negra de la pornografía PROGRAMAS Ejercicios
interactivos Técnicas
de estudio |
La prevención del Sida La
entrevista de la Ministra de Sanidad y del portavoz del Episcopado sobre la
prevención del Sida 19-01-2005 El
encuentro celebrado el 18 de enero entre la ministra de Sanidad, Elena Salgado,
y el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José
Antonio Martínez Camino, provocó cierta confusión después de que algunos
medios de comunicación interpretaran que la Iglesia había modificado su
doctrina en relación con el uso de los preservativos. Una nota de prensa
publicada por la CEE el 19 de enero aclaró que el juicio de la Iglesia no ha
cambiado y que "lo único verdaderamente aconsejable es el ejercicio
responsable de la sexualidad".
Martínez Camino había
solicitado el encuentro con la ministra de Sanidad para conversar sobre la lucha
contra el sida, intentar "superar polémicas contraproducentes, basadas
muchas veces en malentendidos" y avanzar hacia posturas comunes. Una de esas "polémicas
contraproducentes" se produjo en diciembre, al tiempo que el Ministerio de
Sanidad presentaba una campaña contra el sida (ver
Aceprensa 157/04), donde se presentaba el preservativo como "la forma más
eficaz de protección contra el sida". El portavoz de la CEE comentó
entonces que "no se estaba diciendo toda la verdad desde los poderes públicos",
ya que "el sexo con preservativo no es seguro, es menos inseguro".
Esta postura fue calificada de "irresponsable" desde el Ministerio de
Sanidad. De ahí que solicitara por carta el encuentro que se produjo ayer. Junto con la carta, Martínez
Camino envió el manifiesto internacional firmado por 150 expertos de 36 países
titulado "Ha llegado el momento para una base común en la prevención de
la transmisión sexual del sida", publicado en la revista médica "The
Lancet" (24-11-2004). El texto advierte que es obligado "ofrecer a la
gente la información más exacta posible de que se disponga sobre cómo evitar
el VIH, así como estimular cambios en las costumbres para reducir la difusión
del virus". Pero, añade, las fuertes discrepancias en torno al modo de
prevenir la transmisión sexual del sida perjudican los esfuerzos para
combatirla. Por eso insta a la comunidad internacional a "unirse en torno a
una perspectiva completa, basada en datos comprobados", entre ellos la
eficacia de la estrategia llamada ABC (ver
Aceprensa 154/04). Según el manifiesto, la
estrategia ABC sigue este orden: con los jóvenes, "si no han iniciado la
actividad sexual, la primera prioridad ha de ser alentar la continencia"
(A); en caso contrario, "la manera más eficaz de evitar la infección es
volver a la continencia o mantener la fidelidad mutua entre personas no
infectadas" (B). Si esto no basta, se puede promover el preservativo (C),
informando a los jóvenes de que reduce el riesgo de infección en un 80-90%, a
condición de que se use bien y en todos los casos, y previniéndoles contra las
consecuencias del uso incorrecto o esporádico. Según la nota de la CEE, el
secretario general comentó con la ministra este programa de prevención
propuesto por los científicos: "Se explicó a la sra. ministra que no son
ciertas las afirmaciones que aseguran que la Iglesia, cuando promueve el recto
uso de la sexualidad humana, encauzada por la virtud de la castidad, se sitúa
en contra de las recomendaciones científicas a la hora de prevenir el contagio
de sida. Por el contrario, la abstención de relaciones sexuales indebidas y la
fidelidad mutua entre los cónyuges, constituyen la única conducta segura
generalizable frente al peligro del sida. Las recomendaciones de los expertos en
salud pública coinciden en esto con la doctrina moral de la Iglesia". La nota se refiere también
al comentario que hizo Martínez Camino al salir de la entrevista con Salgado:
"El Secretario General respondió brevemente a los periodistas que le
esperaban a la salida del Ministerio de Sanidad que el uso del preservativo
tiene un lugar en ese programa llamado ABC, un plan integral técnico de
prevención del SIDA. Esta declaración ha de ser entendida en el sentido de la
doctrina católica que sostiene que el uso del preservativo implica una conducta
sexual inmoral". En conclusión, la nota señala
que "lo único verdaderamente aconsejable es el ejercicio responsable de la
sexualidad, acorde con la norma moral" y que "no es cierto que haya
cambiado la doctrina de la Iglesia sobre el preservativo". Durante la entrevista, Elena
Salgado manifestó su respeto hacia la doctrina que la Iglesia imparte a sus
fieles y pidió el mismo trato por parte de la jerarquía eclesiástica hacia la
acción del gobierno en materia de prevención del sida. También pidió que la
Iglesia no cuestione la validez del preservativo. Y aunque reconoció que la
abstinencia es efectiva, afirmó que no es una propuesta realista para la
inmensa mayoría de los ciudadanos. La nota de prensa del
Ministerio de Sanidad no aclara si se tendrán en cuenta en el futuro las
recomendaciones del manifiesto internacional publicado en "The Lancet". Un consenso internacional para prevenir la transmisión sexual del VIH
01-12-2004 El
sida ha alcanzado nuevos máximos, con unos 39,4 millones de personas
infectadas, de las que 4,9 millones han contraído el virus este año. Unos 3,1
millones de personas habrán muerto por la enfermedad dentro de 2004. Estos son
los cálculos del último informe anual de ONUSIDA, publicado en vísperas del Día
Mundial del Sida (1 de diciembre). Esta vez, el organismo de la ONU se centra en
las mujeres, entre las que la epidemia se extiende más.
África subsahariana sigue
siendo la región más afectada, con unos 25,4 millones de portadores del virus.
Pero el avance del sida es más rápido en las demás regiones excepto Norteamérica.
En los dos últimos años, los infectados han subido el 44,7% en Asia oriental,
el 40% en Europa del este y Asia central, el 25,6% en África del norte y
Oriente Próximo... frente al 4% en África subsahariana. Así, la proporción
de infectados que viven en esta última zona ha ido bajando de casi el 90% hace
diez años a menos de dos tercios hoy. Pese a ello, la prevalencia del virus aún
registra el máximo en África subsahariana: 7,4% de los adultos, muy por encima
del Caribe (2,3%) y Europa del este y Asia central (0,8%). Las demás zonas están
entre el 0,1% y el 0,6%. Las mujeres son el 47% de
los infectados en el mundo (48% hace dos años). Pero esta media se debe sobre
todo al África subsahariana (57%) y, en menor medida, al Caribe (49%) y al África
del norte y Oriente Próximo (48%). En las demás regiones, el sida es una
enfermedad predominantemente masculina, con un 20-36% de mujeres. ONUSIDA advierte que, por
ser las mujeres más vulnerables a la infección, para frenar el sida hace falta
prestarles mayor atención. En las zonas con mayor prevalencia femenina, la
discriminación y la pobreza hace estragos de manera especial entre las jóvenes,
que se ven abocadas a la prostitución o son dadas en matrimonio a hombres
mayores y con frecuencia promiscuos. Por ejemplo, en África subsahariana la
gran mayoría (76%) de las personas de 15-24 años infectadas son chicas. En medio del desastre
africano, Uganda sobresale por su éxito en frenar la epidemia (cfr. servicios 50/03
y 171/03).
Este país ha logrado bajar la tasa de infectados del 15% de los adultos en 1991
al 4,1% en 2003. La clave está en la estrategia ABC (Abstain, Be faithful, use
Condoms): continencia en los jóvenes, fidelidad de los adultos, preservativos
si lo anterior no funciona, pero advirtiendo que pueden fallar. La campaña
ugandesa muestra que es posible cambiar los comportamientos para que la gente
evite el riesgo de contraer el virus. Al éxito de Uganda se
refiere un manifiesto internacional en apoyo de la estrategia ABC, publicado en
la revista médica "The Lancet" (27-11-2004). El texto advierte que es
obligado "ofrecer a la gente la información más exacta posible de que se
disponga sobre cómo evitar el VIH, así como estimular cambios en las
costumbres para reducir la difusión del virus". Pero, añade, las fuertes
discrepancias en torno al modo de prevenir la transmisión sexual del sida
perjudican los esfuerzos para combatirla. Por eso insta a la comunidad
internacional a "unirse en torno a una perspectiva completa, basada en
datos comprobados", entre ellos la eficacia del sistema ABC. Según el manifiesto, los
tres elementos del ABC pueden contribuir a reducir la epidemia. Ahora bien, no
todo programa tiene que promoverlos todos: cada organización de lucha contra el
sida puede centrarse en el elemento o los elementos que considere más
apropiados. Además, hay que dosificarlos de distintas maneras, según los
casos. Con los jóvenes, "si no han iniciado la actividad sexual, la
primera prioridad ha de ser alentar la continencia" (A); en caso contrario,
"la manera más eficaz de evitar la infección es volver a la continencia o
mantener la fidelidad mutua entre personas no infectadas" (B). Si esto no
basta, se puede promover el preservativo (C), informando a los jóvenes de que
reduce el riesgo de infección en un 80-90%, a condición de que se use bien y
en todos los casos, y previniéndoles contra las consecuencias del uso
incorrecto o esporádico. "Con los adultos
sexualmente activos, la primera prioridad ha de ser promover la fidelidad mutua
entre personas no infectadas"; el preservativo es un último recurso. Con
personas en peligro grave (por prostitución, relaciones homosexuales...),
"la primera prioridad ha de ser promover el uso correcto y constante del
preservativo, junto con otros enfoques como evitar conductas o parejas de alto
riesgo". El consenso que propone el
manifiesto incluye otros tres principios. El primero es que los programas de
prevención cuenten con las organizaciones locales y respeten los derechos
humanos. El otro es buscar la cooperación de instituciones religiosas y
civiles, que pueden promover eficazmente cambios en la conducta sexual. Se
afirma además que los padres deben ser apoyados en la comunicación de sus
valores y expectativas sobre conducta sexual. Al consenso se han adherido
140 personalidades de 36 países, africanos en buena parte. Entre ellas, 50 son
del ámbito universitario, 20 de entidades religiosas (como el arzobispo
anglicano Desmond Tutu, de Suráfrica) y cinco de organismos de la ONU, como la
OMS o el Fondo de Población. Hay también políticos, entre ellos el presidente
de Uganda, Yoweri Museveni, y directivos de programas nacionales para la lucha
contra el sida. Uno de los firmantes es el
Dr. Jokin de Irala, profesor de Medicina Preventiva y salud Pública en la
Universidad de Navarra, que ha comentado: "Es hora de abandonar argumentos
simplistas y falsamente paternalistas que han decidido que 'no es realista
plantear la abstinencia o la fidelidad a los jóvenes' como si la sexualidad y
la promiscuidad fueran 'inevitables' en sus vidas. Parece como si en algunos países,
incluido en España, hubiera miedo de hablar de A o de B". El Dr. Irala
afirma que, si bien no comparte totalmente el enfoque del consenso –por
ejemplo porque también con las personas en peligro grave citadas antes habría
que dar prioridad a A y a B antes de acudir a C–, "es un hito en la
historia de la prevención del sida que se reconozca oficialmente que la labor
de muchas organizaciones que enseñan el valor de la espera y la fidelidad es
primordial en la lucha contra esta epidemia". Con la autorización de:
www.aceprensa.com
|
SECCIONES ENLACES
|
®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual
de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL