Subordinadas sustantivas

   Son las que equivalen a un nombre o sustantivo. Podrán desempeñar las mismas funciones que el nombre:

   a) Sujeto de la principal. Ejemplo: me entristece que mientas tanto. (El verbo principal es «entristece»; el sujeto es «que mientas tanto» = oración subordinada sustantiva; y el complemento directo es «me»).

   b) Atributo del sujeto. Ejemplo: (yo) estoy que me subo por las paredes. (El verbo principal de «estoy»; el sujeto es («yo») y el atributo es «que me subo por las paredes» equivalente a «furioso»).

   c) Complemento de un sustantivo. Ejemplo:  (yo) tengo miedo de que tu hermano no llegue a tiempo. (El verbo principal es «tengo»; el sujeto de («yo»); el complemento directo es el sustantivo «miedo» y el complemento del sustantivo «miedo» es «de que no llegue a tiempo»).

   d) Complemento de un adjetivo. Ejemplo: los aspirantes eran conscientes de que tenían pocas posibilidades. (El verbo principal es «eran»; el sujeto es «los aspirantes»; el atributo es el adjetivo «conscientes» y el complemento del adjetivo es «de que tenían pocas posibilidades»).

   e) Complemento directo de un verbo. Ejemplo: Pedro ha dicho que le escribas. (El verbo principal es «ha dicho»; el sujeto es «Pedro» y el complemento directo es «que le escribas»).

Lecciones

Oraciones subordinadas

Son aquellas que haciendo el oficio de sujeto, predicado o complemento, de otras llamadas principales completan o explican su sentido. Ejemplos: los que son valientes luchan con valor (el sujeto de «luchan» es «los que son valientes»), no queremos que maten focas (el complemento directo de «queremos» es «que maten focas»). Señalar si en las […]