15. El pesebre

La abuela guarda en una cajita las figuras del   pesebre, amontonadas, calladitas. Allí están, durante todo el año, pastores y pastoras, ovejas, caballitos, casas envueltas en la paja pintada de verde… Allí descansan el Niño Jesús, san José, la Virgen, la mula y el buey.

    En diciembre, la abuela pone en un rincón de la  casa un cajón sobre otro, y otro, y otro… Los cubre con un papel grueso pintarrajeado de verde y  rojo. Después, la abuela abre su caja y va sacando, sacando, sacando… Saca la paja verde; saca el pesebre con su lecho amarillo, de hierba seca. Saca la estrella plateada que colgará en el portal. Pero lo primero que saca es al Niño en el pesebre, a san José y a la Virgen.

    La abuela los limpia cuidadosamente y los coloca en su sitio. Y junto a  ellos, la mula y el buey. Después, un pastor con sus ovejas, por aquí; un caballito alegre, por allá. No importa que algunas figuras sean de diferente tamaño, lo que importa es que sean bonitas…

    Y así, poco a poco, con mucho tino, con mucha paciencia, la abuela organiza el pesebre. Los muchachos le ayudan, a veces. Y tal vez el hermano  mayor es el que coloca las lucecitas eléctricas…     Después vendrá la hora de quitar el nacimiento.  Otra vez la abuela recogerá las figuritas y las guardará hasta el año que viene.

    Navidad Venezolana

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