20. El miedo de Poldo

Había una vez una niña que tenía un perrito llamado Poldo. Poldo tenía mucho miedo a los niños. De todos los niños, menos de su dueña.

Cerca vivía un niño que tenía mucho miedo de los perros. Un día, Poldo bajaba con su dueña por las escaleras de la casa, cuando se encontró con el niño.

Poldo se asustó y salió corriendo y ladrando. El niño también se asustó y salió corriendo y gritando. De nada sirvió que la dueña de Poldo intentara calmarlos.

Esto se repitió muchas veces y, siempre que se encontraban el niño y el perro, salían huyendo, uno en una dirección y el otro en la dirección contraria.

Un día dijo el niño:

–          Chucho repelente, ¿por qué quieres morderme?

–          ¡Si no quiere morderte! – le dijo la dueña de Poldo-. Lo que pasa es que tú tienes miedo de él y él tiene miedo de ti.

–          ¡Pero si no le voy a hacer nada!

–          Ni él tampoco a ti: solamente ladra, corre y se escapa. Tú intenta andar tranquilo y verás cómo Poldo no hará nada.

–          ¿Y por qué no lo intenta él?

–          Porque, como es un perro, no entiende. Sin embargo tú eres un niño…

Al día siguiente, el niño, al encontrarse con el perro, hizo como si no lo hubiera visto. Y el perro pasó por su lado, tan tranquilo.

El niño llegó a su casa muy contento.

¡Ya no le tenía miedo a los perros!

        Silvana Carnevali

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