35. La semilla

La semilla

    Érase una vez una semilla que cayó entre las rocas y no podía salir.

    Se puso muy triste y dijo:

    – Nunca llegaré a ser una planta, sin tierra, sin agua y sin sol.

    Un pájaro oyó a la semilla y fue a ver a la madre tierra.

    – La semilla está atrapada entre las rocas y no puede salir.

    Entonces, la madre tierra llamó al sol y a la lluvia. Los tres juntos fueron donde la semilla y le dijeron:

Abre tus hojitas

al viento y al sol.

Nacerá tu tallo

una bella flor.

    La lluvia comenzó a caer. La semilla se hundió en la tierra fértil. Tomó la fuerza con el agua y el sol y empezó a germinar.

    Las hojas parecían dos ojitos verdes maravillados del mundo. El tallo siguió creciendo y creciendo… De pronto nació un capullo y luego brotó la flor: un círculo con pecas rodeado de pétalos amarillos.

    ¡Aquella flor tan hermosa era un girasol!

    (Isabel Freire de Matos)

Volver a: Lectura de pequeños