
No estropear la relación con el marido por el orden y limpieza de la casa.
Evitar atosigarle cuando llegue a casa con los problemas de los hijos o de la casa.
Cocinar un plato que le gusta especialmente cuando hay que ayudarle sabiendo que el marido se gana también a través del estómago.
No atormentarlo con los celos y con las dudas imaginarias.
Ser fiel al marido cuando aparece otro hombre más comprensivo, amable y guapo.
No divertirse jugando a interesar a otros hombres.
No contar confidencialmente a un amigo los defectos de tu marido, porque podría ser el primer paso para la deslealtad.
No quejarse de las dificultades para conseguir que tu marido haga tu voluntad.
No envidiar a otras mujeres por su belleza o su suerte, ni poner como ejemplo a sus maridos.
Cuida tu aspecto físico para conservar despierto el amor del marido.
(Pintura: Retrato de familia en un paisaje. HALS, Frans. Viscount Boyne)