Lección de Cuarto y quinto mandamientos

El cuarto mandamiento de la Iglesia es: Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Santa Madre Iglesia.

   Ayunar consiste en hacer una comida al día junto con un pequeño desayuno y una cena ligera. Obliga a los mayores de vientiún años y a los que no han llegado a los sesenta. Son días de ayuno el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

   La ley de la abstinencia prohíbe comer carne o caldo de carne a los que han cumplido los catorce años durante los viernes de Cuaresma.

   El quinto mandamiento de la Iglesia es: Ayudar a la Iglesia en sus necesidades. La Iglesia es Madre y se preocupa de las necesidades de sus hijos: de las espirituales y de las materiales. Por eso pide a los cristianos oraciones, sacrificios y limosnas. Con las ayudas recibidas puede atender a los pobres, las misiones, el sostenimiento del culto y sus ministros, el seminario y las obras católicas.

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