Lección de Donación y entrega

En el noviazgo, el amante se deja absorber pasivamente por los encantos del otro. Para el enamorado el amor se reduce a sentir y desear al otro de forma espontánea. Se podría decir que hay una entrega pasiva, por simple encantamiento. Sin embargo, entre los esposos la entrega es fruto de una decisión libre basada en la reflexión de amar a la ora persona. En este caso, los esposos no son arrastrados por una pasión, sino que su entrega es activa, al comprender que el otro merece su amor.

   El paso de la entrega por enamoramiento a la entrega por decisión de la voluntad hace que el amor sea pleno y total. Este amor es pleno porque además de comprender el plano instintivo y sensible, también abarca el factor racional. El hombre piensa y decide querer a la otra persona.

   La donación es total cuando se entrega la persona entera y para siempre. Por eso el amor es indisoluble. Si el amor conyugal no es pleno y total se estará apoyando en arenas movedizas y así no se puede edificar nada sólido.

(Pintura: El cazador y su señora. METSU, Gabriel. Galería de los Uffizi. Florencia)

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