Lección de Egipto

Las tierra de Egipto están entre los desiertos de Libia y Nubia, pero está recorrido de Norte a Sur por un caudaloso río, el Nilo, que desemboca en el Mar Mediterráneo formando un gran delta. El valle del Nilo es como un gran oasis alargado, muy rico en agricultura. En este gran valle se desarrolló otra gran civilización antigua.

   El faraón Menes unificó todo el territorio y estableció la capital en Menfis, al comienzo del delta del Nilo. Esto fue el 3.000 a. C. y desde entonces tenemos documentos escritos, que junto con los restos arqueológicos, se ha podido reconstruir muy bien la historia de Egipto.

   Se distinguen en la historia de Egipto tres etapas:

   – Imperio Antiguo. Los faraones más famosos fueron KeopsKefrén y Micerinos. que levantaron las pirámides de su nombre, en las cercanías de Menfis.

   – Imperio Medio. Se estableció la capital en Tebas. En esta etapa los egipcios sufrieron la invasión de los hyksos, que llevaban armas de bronce y carros de guerra tirados por caballos, con los que lograron fácilmente la victoria. Pero fueron vencidos por la superior cultura de los egipcios.

   – Imperio Nuevo. Los faraones más importantes fueron Tutmes IIIAmenhotep IV y Ramsés II.

   A partir del año 671 a. C. comenzó la decadencia con la invasión de los asirios, griegos y romanos.

Cultura y religión

   Los documentos escritos son los papiros, hechos con el tallo de una planta del Nilo. La escritura es jeroglífica, en la que cada signo representa una palabra o una idea. Esta escritura fue descifrada por el francés Champollion gracias a la piedra Rosetta.

   Tenían una religión politeísta y los dioses más importantes eran: Ra, el sol en plena forma; Osiris, el sol poniente; Isis, la Luna; y Amón, dios de Tebas, capital de Egipto durante mucho tiempo. (Ver el mapa hacia el centro del Nilo). Se daba culto a los dioses en los templos, como los de Karnak y Luxor, cerca de Tebas.

   Los egipcios creían en la otra vida después de la muerte y en la inmortalidad del alma (bha). Para que el difunto pudiera sobrevivir eternamente, aprendieron a embalsamar los cadáveres y depositaban las momias en tumbas, junto con objetos personales del muerto. Las tumbas más famosas son las pirámides ya citadas. En el Imperio Nuevo se construyó la tumba de Tutankamon, cerca de Tebas, que ha llegado intacta hasta nuestros días y los arqueólogos han encontrado objetos artísticos de gran valor.

   El faraón era el monarca, considerado como un dios viviente y era el dueño absoluto de tierras y los ejércitos. Estaban a su servicio los nobles, los sacerdotes y los funcionarios. Pero los campesinos que cultivaban las tierras y los esclavos llevaban una vida miserable.

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