El Ángel de la Guarda

En el Antiguo Testamento se cuenta la historia del joven Tobías que tenía que hacer un viaje largo y peligroso. Entonces Dios le busca un compañero de viaje, llamado el arcángel Rafael, para que le acompañe y le enseñe el camino hasta la vuelta  a casa.

   También nosotros vamos camino del cielo y nos encontramos con muchos peligros para nuestra alma y nuestro cuerpo. Dios nos ha puesto un compañero para para que nos guarde en la tierra y nos guíe hacia el cielo: es el ángel de la Guarda o ángel Custodio.

   El ángel de la Guarda es un buen amigo nuestro que nos protege de día y de noche y nos invita a hacer las cosas bien. Podemos pedir su ayuda para que nos preste servicios en alguna dificultad. Podemos decirle: ángel de mi Guarda, dulce compañía, no me desampares, ni de noche ni de día. No me dejes solo, que me perdería.

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