El cuarto mandamiento

El cuarto mandamiento es: Honrarás a tu padre y a tu madre.

   Los padres nos quieren mucho y nosotros debemos corresponder con amor, respeto y obediencia.

   Amamos a los padres cuando les damos satisfacciones y alegrías. Sería una falta de respeto el despreciarlos, insultarlos u ofenderles de cualquier modo y avergonzarse de ellos. Hay que obedecerles con prontitud y amor. Para vivir todo esto nos podemos fijar en Jesús y cómo amó y obedeció a la Virgen María y a San José.

   También debemos honrar a los mayores en edad, dignidad y gobierno, como los abuelos, profesores y otras autoridades.

   Por su parte, los padres han de amar, sustentar y educar cristianamente a los hijos. Los esposos han de amarse, ayudarse y guardarse fidelidad.

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