Lección de El pudor 3

Puede haber tres razones para vestir con poco decoro: la excitación que siente la misma mujer con ropas ajustadas o escotadas; la influencia de la moda, aunque esa influencia actual es débil; y el deseo de atraer a los hombres, que muchos de ellos terminan pensando: “seguro que es una más”.

   Para algunos autores resulta imprescindible una cierta revolución en la forma de vestirse las mujeres para lograr una renovación de nuestra cultura.

   Cuando un chico se encuentra con una chica vestida indecorosamente puede bajar la mirada al suelo o mirar hacia otra parte o pensar que es una hija de Dios y que tiene alma capaz de salvarse o condenarse. Puede que diga una pequeña oración para que cambie su apariencia en el futuro. Si hay ocasión se le podría decir: “alguien tan hermosa como tú no necesita llevar ese vestido. Tienes mucho más que ofrecer que el atractivo sexual”. Hay una pequeña esperanza de que cambie.

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