Lección de El séptimo mandamiento

El séptimo mandamiento de la Ley de Dios es: no robarás o hurtarás.

   Este mandamiento prohíbe robar o quitar injustamente los bienes ajenos y retenerlos cuando sabemos que no nos pertenecen. También prohíbe causar daño al prójimo en sus bienes, por ejemplo, en sus casas, en sus libros, cuadernos y demás cosas.

   Tampoco se puede colaborar con otros en los robos o daños al prójimo. Además, cuando se roba, se debe devolver cuanto antes lo robado y reparar de igual modo los daños causados.

   Este mandamiento nos ordena la práctica de la justicia respecto a los bienes materiales de nuestros prójimos, dando a cada uno lo que le pertenece.

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