Lección de Encarcelamiento de Juan Bautista

El tetrarca Herodes, al ser reprendido por Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano, y por todas las maldades que había cometido Herodes, añadió esta otra a las demás: metió a Juan en la cárcel. (Lucas 3, 19-20)

   Cuando Jesús oyó que Juan había sido encarcelado, se retiró a Galilea. Y dejando Nazaret se fue a vivir a Cafarnaún, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y Neftalí. (Mateo 4, 12-13)


Juan predicó las exigencias morales del Reino mesiánico con caridad pero sin miramientos humanos. La predicación de la verdad llega a hacerse molesta y hasta insoportable para quien la escucha sin ánimo de conversión.

   Tal incomodidad puede llevar, como en el caso de Herodes, hasta perseguir a quien anuncia la verdad. «No tengas miedo a la verdad, aunque la verdad te acarree la muerte» (Camino, n. 34)

(Pintura: TIZIANO, Vecellia. Galería de la Academia. Venecia)

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