Lección de Formación de una estrella

Los átomos son grupos de partículas que se unen por fuerzas electromagnéticas o por fuerzas nucleares. Y se puede comenzar con el átomo más sencillo que solo tiene una partícula, el núcleo, que es el hidrógeno, o puede haber un átomo  que tiene dos partículas de carga eléctrica, y es el helio; o puede tener seis, es el carbono; o puede tener ocho, el oxígeno. Y todas estas cuatro fuerzas dejadas a sí mismas llevan a la formación de estructuras.

   Después de la explosión, la fuerza gravitatoria fue frenando la expansión y en unos lugares produjo contracciones. Cuando se forma una masa suficientemente grande, la fuerza de la gravedad comprime la masa de gas que casi todo es hidrógeno y helio al principio. Tenemos entonces el comienzo de una estrella. Una estrella es un globo de gas que por su propia gravitación se contrae y se calienta al contraerse hasta que alcanza una temperatura de millones de grados en el centro. Y con millones de grados de temperatura hay reacciones nucleares. Y una estrella, el Sol por ejemplo, es un reactor nuclear, que una temperatura de unos 15 millones de grados está transformando hidrógeno en helio, gracias al juego de esas cuatro fuerzas. En este proceso se produce la luz y el calor que recibimos del Sol. Y lo mismo ocurre con las estrellas.

   De modo que hubo una primera época de formación de estrellas, muchas de ellas, muchísimo mayores que el Sol, muchísimo más brillantes, hasta un millón de veces más brillantes. Esas gastaron su combustible muy rápidamente y hubo otra generación en que ya había una mezcla de los elementos que se sintetizan en la primera creación.

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