Lección de Inmortalidad

El alma humana no muere, es decir, es inmortal. Hay varios argumentos que defienden esta afirmación y son los siguientes:

   a) Argumento metafísico. La muerte se produce por la separación o descomposición de las partes de un ser. El hombre muere cuando se separa el alma y el cuerpo. Pero el alma no tiene partes porque es simple, luego no puede separarse ni descomponerse.

   b) Argumento histórico. A lo largo de la historia todos los pueblos han creído en la supervivencia de sus difuntos. El cuerpo se descompone y deshace pero el alma se mantiene. Los pueblos han rendido culto y han hecho ofrendas a sus antepasados. Sería algo imposible que algo creído por los distintos pueblos fuera erróneo.

   c) Argumento moral. Se ha escrito «Si nuestra alma muere, los hombres buenos son los más desgraciados». Suele ocurrir que los hombres buenos tienen menos triunfos humanos que los malos y suelen soportar injusticias y dolores de todas clases. Sería injusto que todo acabase así en esta vida. Es de esperar una justicia divina. Y para ello el alma ha de ser inmortal.

   d) Argumento psicológico. Hay un deseo en todos los hombres de sobrevivir después de la muerte. El hombre tiene ansia de inmortalidad. Y un deseo natural tan constante no puede menos de ser satisfecho.

Volver a: El alma humana