Lección de Inseminación artificial

La fecundación es un proceso biológico por el que se unen una célula reproductora masculina (espermatozoide) con una femenina (óvulo), formando el cigoto o embrión unicelular. El cigoto pasa de la trompa de Falopio al interior del útero en el que se desarrollará durante nueve meses.

   Si la mujer no es fértil por la obstrucción de la trompa de Falopio u otras causas, se puede utilizar el procedimiento de introducir el esperma del varón o el óvulo ya fecundado en el aparato genital femenino. Para ello hay dos sistemas: la inseminación artificial y la fecundación in vitro.

   La inseminación artificial (IA) consiste en emplear algún artificio para introducir el semen masculino en el cuerpo de la mujer. A partir de este momento sigue el proceso normal de reproducción. El semen puede proceder del marido o de un donante anónimo.

   La fecundación in vitro es una técnica de laboratorio para poner en contacto los oocitos femeninos, extraídos del ovario con los espermatozoides. La fecundación se produce en una probeta y después de unos días se colocan en el útero.

   A pesar de las técnicas depuradas utilizadas, los éxitos obtenidos son escasos: entre el 20 y el 31%. Según un estudio del doctor Cohen de 2.342 casos de todo el mundo, la tasa de abortos espontáneos es del 26,2%. Los embarazos múltiples (gemelos o trillizos) es del 19,3%. La tasa de cesáreas en embarazos únicos es del 46% y en embarazos múltiples el 72%. El riesgo de parto prematuro y de hipotrofia fetal es tres veces superior al de los embarazos normales.

(Pintura: El parasol. GOYA Y LUCIENTES, Francisco de. Museo del Prado. Madrid)

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