Lección de Instrucciones a los apóstoles

Jesús recorre toda la Galilea enseñando en las sinagogas, predicando el evangelio y sanando toda enfermedad. Cuando vio a todas las gentes, como ovejas sin pastor, dijo a sus discípulos:

   – La mies es mucha y los obreros son pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe trabajadores a su mise. Y convocando a los doce discípulos les dio poder contra los demonios y los envió de dos en dos a predicar el Reino de Dios y sanar enfermos (Mateo 10, 35-38; Marcos 6, 6-7; Lucas 9, 1-2)

   Pero antes de enviarlos quiso formar sus almas con una serie de instrucciones que narra el evangelio a continuación. De este bello discurso son las máximas y sentencias más usuales de la vida cristiana, tales como:

– Ved que os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes y sencillos como las palomas (Mateo 10, 16.)

   – No está el discípulo sobre el Maestro (Mateo 10, 24.)

   – No temáis a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma. (Mateo 10, 28.)

– Todo aquel que me confesare delante de loa hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre (Mateo 10, 32.)

   – El que ama a su padre o a su madre más que a mi, no es digno de mí…, y el que no toma su cruz y me sigue, no es es digno de mí (Mateo, 10, 40.)

   – El que a vosotros me recibe, a mí me recibe. (Mateo 10, 40.)

Ante las dificultades no se debe tener miedo: no estamos solos, contamos con la ayuda poderosa de nuestro Padre Dios, que nos hará ser valientes y audaces.

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