Lección de Jesús por las cercanías de Jerusalén y en la Perea

En casa de un fariseo. Estando comiendo en casa de un fariseo se originó una violenta controversia, en la que Jesús fustigó la hipocresía de su conducta y rebatió sus insidias afirmando su Divinidad: ¡Ay de vosotros, que sois como sepulcros blanqueados!

   En otra ocasión, Jesús repitió la fórmula del Padrenuestro, condenó los excesivos cuidados temporales, invitó a la vigilancia y penitencia y narró la parábola del mayordomo infiel.

   Curó Jesús a una mujer encorvada y, ya camino de la Ciudad Santa, apostrofó a Jerusalén que mata a los profetas. (Lucas 11, 12 y 13)


Todo hombre tiene en esta vida una misión que cumplir; de ella habremos de responder ante el tribunal divino y seremos juzgados según los frutos, abundantes o escasos, que hayamos dado.

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