Lección de La caridad, virtud sobrenatural

Como ya hemos visto, la caridad es una de las tres virtudes teologales, infundida por Dios en la voluntad, con la que amamos a Dios sobre todas las cosas -por ser quien es- y a nosotros y al prójimo por amor de Dios. Por ser virtud que infunde el Espíritu Santo, y porque nos capacita para amar a Dios tal cual es, es un don sobrenatural. Con la misma caridad con que amaremos eternamente en el cielo, amamos ya en la tierra.

    La caridad se puede ir debilitando a consecuencia de los pecados veniales, y se pierde cuando se comete un pecado mortal. Para recuperarla es necesario acercarse a la confesión sacramental. Si hacemos actos de amor a Dios y amamos con obras al prójimo, aumentará en nosotros la virtud de la caridad.

Como ya hemos visto, la caridad es una de las tres virtudes teologales, infundida por Dios en la voluntad, con la que amamos a Dios sobre todas las cosas -por ser quien es- y a nosotros y al prójimo por amor de Dios. Por ser virtud que infunde el Espíritu Santo, y porque nos capacita para amar a Dios tal cual es, es un don sobrenatural. Con la misma caridad con que amaremos eternamente en el cielo, amamos ya en la tierra.

   

La caridad se puede ir debilitando a consecuencia de los pecados veniales, y se pierde cuando se comete un pecado mortal. Para recuperarla es necesario acercarse a la confesión sacramental. Si hacemos actos de amor a Dios y amamos con obras al prójimo, aumentará en nosotros la virtud de la caridad

¿Y cuándo amamos a Dios sobre todas las cosas? Cuando cumplimos los mandamientos, dispuestos a perderlo todo antes que apartarnos de Él por un solo pecado.

El amor a nosotros mismos

   Dentro de la virtud de la caridad está también el amor a uno mismo; pero es evidente que debe ser un amor ordenado, buscando los verdaderos bienes del alma y del cuerpo en relación con la vida eterna. Si alguna vez deseáramos algo que nos aparta de Dios, no nos amaríamos de verdad, por alejarnos de nuestro fin real que es lo único que nos puede hacer felices.

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