Lección de La creación universal del género humano

A lo largo de la historia algunos pueblos se han equivocado acerca de la naturaleza de Dios: unos han adorado al sol, otros a la luna, a las montañas o a un animal. En otras ocasiones se han fabricado ídolos a los que atribuían sus propias cualidades buenas o malas; pero   todos han reconocido la existencia de una divinidad a la que le han dado culto. Se han construido templos, altares y lugares de sacrificios, tanto entre los pueblos antiguos, como entre los modernos. Plutarco, un historiador de la antigüedad decía:

   – Echad una mirada sobre la superficie de la tierra y hallaréis ciudades sin murallas, sin letras, sin magistrados, pueblos sin casas y sin moneda; pero nadie ha visto jamás un pueblo sin Dios, sin sacerdotes, sin ritos, sin sacrificios.

   Un sabio contemporáneo llamado Quatrefages ha escrito:

   – Yo he buscado el ateísmo o la falta de creencia en Dios entre las razas humanas, desde las más inferiores hasta las más elevadas. El ateísmo no existe en ninguna parte, y todos los pueblos de la tierra, los salvajes de América, como los negros de África, creen en la existencia de Dios.

(Pintura: Otoño. ARCIBOLDO, Giuseppe. Museo de Louvre. París)

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