Lección de La eutanasia

Etimológicamente eutanasia procede del griego eu (bien) y thanatos (muerte) y significa buena muerte, muerte agradable, dulce y sin sufrimientos atroces. Actualmente eutanasia significa la terminación voluntaria de la vida para facilitar la muerte y liberarla de todo dolor, o para anticipar la muerte del enfermo deshauciado, o para suprimir vidas humanas «sin valor».

   Algunos pueblos antiguos no tenían escrúpulos en eliminar a los individuos considerados inútiles para la sociedad. Platón escribe: Establecerás en el Estado una disciplina y una jurisprudencia que se limite a cuidar a los ciudadanos sanos de cuerpo y de alma;  se dejará morir a quienes no sean sanos de cuerpo».

   Sin embargo, otros muchos han defendido la vida humana. El juramento hipocrático (450 años antes de Cristo) señala: «No daré ningún veneno a nadie, aunque me lo pidan, ni tomaré nunca nunca la iniciativa para sugerir tal cosa».

El cristianismo promovió una renovación de las costumbres obedeciendo el mandato divino: «No matarás». Juan Pablo II dice que «la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios, en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana» (Encíclica Evangelium vitae n. 65).

(Pintura: Alegoría de la muerte. LAGRANÉE, Louis. Museo Nacional de Chateau. Fontainebleau).

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