Lección de La sepultura

Por la noche, vino José de Arimatea, un hombre muy importante del Consejo, que también esperaba el Reino de Dios. Tuvo la valentía de ir a casa del gobernador romano y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se asombró, porque creía que todavía estaba vivo. Hizo venir al capitán de los soldados y le preguntó si Jesús seguía con vida. El capitán le dijo que había muerto. Entonces le permitió a José que cogiera el cuerpo de Jesús. José bajó el cuerpo y lo envolvió en una sábana. Lo puso en una tumba excavada en la roca, colocó en la entrada una gran piedra y se fue. Las mujeres vieron dónde lo había puesto.

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