Lección de Laboriosidad

 Primera parte  

 Yo, tu Ordenador, que soy una máquina, no soy perezoso. Me pongo en marcha tan pronto como me conectan. Tampoco necesito descanso. Las averías son mi único reposo y mi protesta por el exceso de trabajo. A veces, me desechan por viejo o por incapaz de asumir las nuevas técnicas.

    No sé por qué te digo todo esto. Tal vez porque el título de este tema es laboriosidad. Y en torno a la laboriosidad está la actividad, el trabajo, el descanso y, como vicio opuesto, la pereza.

    Y se me ocurre ahora que, tal vez, la pereza, además de no hacer nada, puede ser también moverse mucho en actividades que gustan, como pretexto para no hacer lo que se debe.

    La laboriosidad, en cuanto actividad, es algo propio de todo ser vivo. Hasta las plantas son activas en sus procesos vitales. No digamos, pues, el hombre. Pero la laboriosidad en la persona humana, debe tener unas características peculiares. ¿Las estudiamos, para ajustarnos a ellas?

Segunda parte

   Persona laboriosa es la que cumple diligentemente las actividades necesarias para alcanzar su propia madurez natural y el bien de los demás, especialmente, en el trabajo profesional y en los demás deberes.

    Conceptos a considerar:

Trabajo profesional

Propia madurez

El bien de los demás

Cumple

Actividades

Diligentemente

Otros deberes

Para cumplir una tarea, es necesario saber la manera de realizarla; se necesita tener los conocimientos adecuados. La laboriosidad, por tanto, supone conocer previamente unas técnicas apropiadas, si se quiere hacer algo bien. Para cumplir, antes hay que saber.

    Estamos hablando de actividades humanas. Y el hombre debe poner amor e ilusión en lo que hace, para que su trabajo esté bien hecho. Si no se pone amor a lo que hace o por los que lo hace, el trabajo será actividad, pero no virtud de la laboriosidad. Diligencia en el trabajo quiere decir aplicarse a cumplir algo con alegría y amor.

    La persona humana se desarrolla poco a poco, en un proceso lento. Las actividades gobernadas por la laboriosidad van encaminadas a llevar a plenitud la madurez de la persona. A ser persona cabal. El hombre, al actuar, se va perfeccionando, va adquiriendo madurez, va llegando a la plenitud de su personalidad.

    Todo esto, en el trabajo profesional y en cualquier otro trabajo que vaya surgiendo a lo largo de cada día.

    La actividad humana se desarrolla en la sociedad. No se puede prescindir en la laboriosidad el servicio, la ayuda a los demás que debe tener todo trabajo.

    Resumiendo, la laboriosidad exige aprender, ilusionarse, servir y perfeccionarse. El descanso legítimo es también parte de la laboriosidad.

Tercera parte 

    Pautas de comportamiento:

    * Una de tus actividades es precisamente el estudio. Es tu trabajo profesional. Tu futuro como persona, depende de este presente.

    * Tu laboriosidad se manifestará si te aplicas a poner técnicas de estudio que mejoren tu rendimiento.

    * Piensa ya en el bien que, de tus estudios, se derivará a los demás.

    * El motivo de tu trabajo no deben ser tus derechos, aunque los tengas que exigir, sino el servicio que prestas a los demás.

    * Sé diligente en los trabajos que te encomienden en tu casa.

    * No permitas que te hagan otros lo que es deber tuyo.

    * Colabora con entusiasmo en los trabajos que se hacen en equipo.

    * La paga nunca debe ser el único motivo de tu trabajo.

Texto original de don Samuel Valero.

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