Lección de Las virtudes

El hábito es una habilidad adquirida por la repetición de ejercicios. Para que se adquiera un hábito hace falta predisposición y memoria. La predisposición es la posibilidad de hacer una cosa. Ejemplo: el hombre puede jugar al fútbol, pero un árbol no. También hace falta la memoria, para recordar los actos anteriores y mejorar los siguientes.

   Cuando se tiene un hábito, los actos humanos son más perfectos, más rápidos y cuestan menos esfuerzo.    Hay hábitos físicos (trabajo manual), intelectuales (estudio) y morales (virtudes).

   La virtud es el hábito de obrar el bien. Es una perfección que se añade al entendimiento, a la voluntad o al apetito.

   Las virtudes son siete: tres teologales: fe, esperanza y caridad y cuatro cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

   La prudencia es la virtud o perfección del entendimiento; la justicia es la virtud que consiste en dar a cada uno lo suyo; la fortaleza es la virtud o perfección de la voluntad; y la templanza o moderación es la virtud o perfección del apetito.

   El paganismo no pasó de estas virtudes cardinales. Pero el cristianismo añadió las tres teologales. La fe es la virtud por la que se cree en las verdades de la Religión. La esperanza es la confianza en que Dios nos dé los bienes del cielo y la caridad consiste en amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.

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