Lección de Los primeros padres desobedecieron a Dios y pecaron

Dios creó a Adán y Eva, los llenó de dones sobrenaturales y preternaturales y los puso en el paraíso terrenal. Allí eran muy felices: eran sus   amigos y no sufrían mal alguno; trabajaban, pero sin cansarse… Después de ser felices en la tierra, hubieran pasado -sin morir- a gozar de Dios para siempre en el cielo.

    Pero Adán y Eva cometieron un pecado gravísimo: el pecado original. En el capítulo tercero del Génesis se nos cuenta ese pecado: desobedecieron a Dios y le ofendieron. Como Adán y Eva fueron nuestros primeros padres, todos los hombres heredamos este pecado. De él brotaron el dolor, los sufrimientos, los odios, las guerras y demás calamidades que padecemos los hombres y el mundo.

    Conviene, pues, estudiar bien este tema. Si se entiende, quizá puedan comprenderse muchas cosas malas que pasan en el mundo y dentro de cada hombre.

Volver a: Los primeros padres desobedecieron