Lección de Los siete sacramentos de la Iglesia

El conocimiento humano empieza por los sentidos y, para llegar a conocer las cosas que los sobrepasan, tenemos que utilizar imágenes, símbolos o comparaciones, que desvelan un poco lo desconocido. Dios ha procedido con nosotros del mismo modo instituyendo los signos sensibles que llamamos sacramentos, para expresar las realidades sobrenaturales de la gracia. Pero la omnipotencia divina hace más de lo que podemos hacer nosotros, y Dios ha concedido a estos signos sensibles significar y producir la gracia.

    Para entender mejor el efecto de los sacramentos podemos compararlos con la vida natural, viendo que en el orden de la gracia:

    – nacemos a la vida sobrenatural por el Bautismo,

    – nos fortalecemos con la Confirmación,

    – mantenemos la vida con el alimento de la Eucaristía,

    – si se pierde por el pecado, la recupera la Penitencia,

    – y con la Unción de enfermos nos preparamos para el viaje que acabará en el cielo.

    Para socorrer las necesidades de la Iglesia como sociedad tenemos el sacramento del

    – Orden sacerdotal, que procura los ministros de la Iglesia,

    – y el Matrimonio, que con los hijos perpetúa la sociedad humana y hace crecer la Iglesia cuando son regenerados por el bautismo.

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