Lección de Milagro de la multiplicación de panes y peces

Jesús tomó los panes y, habiendo dado gracias, los repartió a los que estaban sentados, e igualmente les dio los peces cuanto quisieron. Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos:

   – Recoged los trozos que han sobrado para que nada se pierda. Entonces los recogieron y llenaron doce cestos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. (Juan 6, 11-15)

   Aquellos hombres, viendo el milagro que Jesús había hecho, decían:

   – Este es verdaderamente el profeta que viene al mundo. Jesús, conociendo que iban a venir para llevárselo y hacerlo rey, se retiró de nuevo al monte él solo.

El mandato de recoger los trozos sobrantes enseña que los bienes materiales, por ser dones de Dios, no se deben desperdiciar, sino que han de ser usados con espíritu de pobreza.

(Pintura: Retrato de Cristo. EYCK, Jan van. Museo Groeninge. Brujas)

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