Monarquía y república

Los romanos asimilaron la gran cultura de Grecia y además fueron los forjadores de un Imperio, que lo dividieron en provincias, que más tarde fueron la base de las nuevas nacionalidades.

   Podemos distinguir cuatro momentos históricos:

   – Los orígenes de la historia romana. Según la leyenda, Rómulo fundó la ciudad de Roma en el año 753 a. C. En el dibujo vemos la loba capitolina amamantando a Rómulo y Remo. En la península Itálica vivieron distintos pueblos. Los primeros habitantes eran los ligures (del Neolítico). Después hubo una invasión de los italiotas (año 2.000 a. C.).  La invasión de los indoeuropeos fue el año 1.000 a. C. (Edad de Hierro).

   Los etruscos ocuparon buena parte de Italia y los griegos establecieron colonias en Sicilia y el Sur de Italia. La ciudad de Roma nació cuando los etruscos conquistaron a las siete colinas levantadas para vigilar las invasiones.

   – La monarquía fue el primitivo gobierno de Roma. Hubo tres reyes etruscos que rodearon la ciudad con murallas y levantaron edificios monumentales. El rey era jefe del ejército y gran sacerdote. En el gobierno le auxiliaban el Senado y las Curias, de las que formaban parte todos los habitantes de la ciudad, menos los esclavos.

   – La república. Hacia el año 509 a. C. hubo una crisis social entre los latinos (pobladores antiguos) y los etruscos (los dominadores). Los latinos triunfaron y proclamaron la república.

   En la organización social distinguimos: los patricios, que eran ricos y los plebeyos o pobres. Estos últimos optaron por declararse en huelga y fundar una nueva ciudad. Pero llegaron a un acuerdo y obtuvieron la igualdad completa de derechos.

   – El imperio fue creado por Octavio César Augusto, en el año 27 antes de Cristo.

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