Lección de Moralidad de los actos humanos

La moralidad es una cualidad de los actos humanos. Si la acción es conforme a la ley moral y con la recta razón, es buena. En caso contrario, es mala. Hay  que tener en cuenta el objeto, el fin y las circunstancias.

   El objeto es lo que hacemos; el fin es el destino de ese objeto. Ejemplo: la construcción de un chalet es el objeto de mi voluntad; el fin de ese objeto es poder habitar el chalet en vacaciones. El objeto y el fin son conformes con la recta razón, luego son acciones buenas.

   Para estudiar las siete circunstancias pondremos otro ejemplo: un robo. Tanto el objeto como el fin de la acción son contrarios a la recta razón y la ley moral, luego esa es una acción mala.

   Las circunstancias son: quién, qué, con qué medios, para qué, de qué modo, cuándo y dónde.

   a) Quién es el agente que hace algo. No es igual que robe un niño que un hombre mayor; un hambriento que un rico.

   b) Qué es la cantidad o cualidad del acto. Se verá si robó mucho o poco. Si eran alimentos, dinero, joyas, etc.

   c) Con qué medios se hizo el robo, con una pistola, una escalera, etc.

   d) Para qué, con qué fin obró el agente, cuál era su intención: si robó para comer, para gastarlo en vicios, etc.

   e) De qué modo se hizo, si con violencia, a traición, etc.

   f) Cuándo, di de día o de noche.

   g) Dónde o en qué lugar: en una casa particular, en la calle, en una iglesia, etc.

   Si el objeto de la acción (robo) es contrario a la ley moral, la acción es mala. Las circunstancias pueden atenuar (suavizar) o abravar (empeorar) la maldad de la acción.

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