Lección de No me rindo ante el esfuerzo 1

No hay cosas que tanto admiren los jóvenes como el vigor decidido en el obrar. Y con razón. Que no en vano es éste uno de los rasgos más hermosos de la voluntad varonil. Pero ¿a qué damos el nombre de vigor?

   Desde luego no a los ensueños. Hay muchachos capaces de llevar a cabo mil hazañas estupendas… de pensamiento. Refieren a sus compañeros empresas atrevidas, todo lo que hicieron durante la noche… soñando, de suerte que suelen poner a sus amigos carne de gallina. esto no es vigor. Resolver problemas difíciles de matemáticas, traducir al castellano con estilo castizo las frases kilométricas de Livio, luchar contra los propios defectos; en una palabra, obrar y no soñar, esto es vigor.

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