Lección de No me rindo ante el esfuerzo 3

 El dicho alemán lo expresa con exactitud: Antes pesarlo, después lanzarse. Es decir, pesar (estudiar) bien la cuestión, el deber. Considerar las circunstancias. Pero cuando ves que has de hacerlo, o vale la pena de que lo hagas, entonces no has de retroceder, por más abnegación, perseverancia, sacrificio que te costare; he de hacerlo, es deber mío, por lo tanto lo hago; esto ya es vigor, ya es verdadero carácter del hombre.

Texto de Monseñor Dr. Tihamér Tóth. El joven de carácter. Sociedad de Educación «Atenas», S.A.

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