Lección de Nunca me burlo por la espalda de otro 3

Hay que aprender a no perder la alegría cuando vean que los demás les aventajan en algo o en todo, a no entristecerse al comprobar que su compañero ha sacado mejor nota que él en un examen, o que juega mejor al fútbol o tiene más éxito con en lo que sea. A superar con elegancia esa reacción de envidia porque a su amigo le han comprado algo que él no tiene.

   Hay que admirar a otras personas y querer ser como ellas -o mejores- no es malo, sino incluso positivo si se plantea bien. Pueden ser deseos de sana emulación que hay que fomentar. Precisamente, una de las mejores defensas contra la envidia está en despertar la capacidad de admiración por la gente a la que conocemos.

   Hay muchas cosas que admirar en las personas que nos rodean. Lo que no tiene sentido es entristecerse porque son mejores, entre otras cosas porque entonces estaríamos abocados a una tristeza permanente, pues es evidente que no podemos se nosotros los mejores en todos los aspectos.

Texto de Alfonso Aguiló. Educar el carácter. Ediciones Palabra. Pág. 40-44.

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