Lección de Preparación del milagro

Jesús partió al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberíades. Le seguía una gran muchedumbre porque veían los milagros que hacía con los enfermos. Jesús se subió a un monte, y se sentó allí con sus discípulos. Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús. al levantar la mirada y ver que venía una gran muchedumbre, dijo a Felipe:

   – ¿Dónde compraremos pan para que coman éstos? Lo decía para probarle, pues él sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió:

   – Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno coma un poco. Uno de los discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:

   – Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es esto para tantos. Jesús dijo:

   – Haced sentar a la gente. En aquel lugar había mucha hierba. Se sentaron, pues, los hombres en número de unos cinco mil. (Juan 6, 1-10.)

En la vida cristiana hay que poner al servicio del Seños lo que tengamos, aunque nos parezca poco. El Señor sabrá multiplicar la eficacia de esos medios tan insignificantes.

(Pintura: Milagro de los panes y los peces. LANFRANCO, Giovanni. Galería Nacional de Irlanda. Dublín)

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