Lección de Qué son los sacramentos

Los sacramentos son signos sensibles y eficaces de la gracia, instituidos por Jesucristo y confiados a la Iglesia, por los que se nos dispensa la vida divina.

    Signo sensible es una cosa conocida que manifiesta otra menos conocida; si veo humo, descubro que hay fuego. Pero decimos también signo eficaz porque el sacramento no sólo significa, sino que produce la gracia (el humo sólo significa el fuego, pero no produce).

El porqué de la institución de los sacramentos

   Nos podemos preguntar por qué Cristo ha querido hacer así las cosas. Él puede comunicar la gracia directamente, sin recurrir a ningún medio sensible, aunque ha querido acomodarse a nuestra manera de ser, dándonos los dones divinos por medio de las realidades materiales que usamos, para que nos fuera más fácil conseguirlo. En el bautismo, por ejemplo, igual que el agua purifica naturalmente, el sacramento purifica: el sacramento lava y limpia sobrenaturalmente el alma, quitando el pecado original y cualquier otro pecado que pueda haber, mediante la infusión de la gracia.

Ésta es la pedagogía de Cristo durante la vida pública, sirviéndose de cosas materiales, de acciones externas y de palabras. Tocó con la mano al leproso y le dijo: «Quiero, queda limpio» (Mateo 8,3); untó con barro los ojos del ciego de nacimiento y recuperó la vista (cfr. Juan 9,6-7); para comunicar a los Apóstoles el poder de perdonar los pecados, sopló sobre ellos y pronunció unas palabras (cfr. Juan 20,22).

    Igual que la Santísima Humanidad de Cristo es el instrumento unido a la Divinidad del que se sirve el Verbo para realizar la Redención de los hombres, así las cosas o acciones de los sacramentos son los instrumentos separados por los que Dios nos santifica, acomodándose a nuestra manera de ser y de entender.

Jesucristo instituyó los siete sacramentos

   Todos los sacramentos han sido instituidos por Jesucristo -que es el autor de la gracia y puede comunicarla por medio de signos sensibles- y son siete: Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Unción de enfermos, Orden y Matrimonio. En los siete sacramentos están atendidas todas las necesidades de la vida sobrenatural del cristiano.

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