Lección de Resolver las dificultades

Además de evitar las discusiones, hace falta estudiar con objetividad las cuestiones que no van en la familia, ya sea entre los dos cónyuges, o con los hijos, o entre los propios hijos. Esto hace olvidar la subjetividad y el orgullo, que impiden estudiar las cosas con objetividad.

   Es bueno pedir al otro cónyuge que nos explique su pensamiento que le lleva a opinar o a obrar de un determinado modo negativo.

   Borghello afirma que el arte del diálogo se basa sobre el principio fundamental para la vida de los esposos: si quieres cambiar a tu cónyuge cambia tú primero en algo.

   El verdadero amor culmina siempre en entrega, en el olvido del propio yo y en preocuparse por el otro. Por otra parte, se han de comprender y aceptar las diferencias esenciales que provocan disensión y poner empeño por aprender a vivir con ellas.

(Pintura: El violinista. LIEVENS, Jan. Museo Stedelijk De Lakenhal. Leiden)

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