Lección de Salidas 2

El tener dominio sobre las salidas es una manifestación del dominio sobre si mismo. Los animales siguen ciegamente su instinto y buscan el placer en el apareamiento, sin tener libertad para hacer otra cosa. Pero el hombre va al amor con su alma y pone en marcha su inteligencia y su voluntad para ponerlo todo al servicio del amor. Es capaz de prescindir o limitar el puro placer por un amor más limpio y duradero. El hombre puede dominar sus instintos para que le obedezcan. Al decir de una persona que “no es dueño de si mismo” se añade siempre: “ése no es un hombre”.

   El animal se aparea con la hembra que encuentra y no tiene preferencia de una sobre otra; todas le dan el mismo resultado. Después de hacer el acto sexual abandona generalmente a su hembra y ya no la reconoce siquiera. Por eso entre los animales no se habla de fidelidad ni de los sentimientos de paternidad. No saben lo que es el bien ni el mal: no tienen razón.

Volver a: Salidas