Lección de Salidas 3

El hombre por el contrario, enriquece su amor. Mezcla en él los sentimientos más nobles e íntimos, las promesas y la fidelidad para toda la vida. El hombre busca proteger su amor, haciendo planes para el matrimonio. Se preocupa de la felicidad de su mujer y encuentra grandes satisfacciones en la educación de sus hijos. Cuando falta a su deber sabe que hace mal.

   El amor del hombre y el de la bestia sólo se parecen en una cosa: en el acto sexual. Pero el animal desconoce completamente lo que es el amor. Por el contrario, el hombre conoce las alegrías puras y profundas del amor, porque es inteligente y libre. Es bueno sentirse satisfecho de ser hombre y conducirse como tal.

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