Lección de Segundo mandamiento

El segundo mandamiento es: No tomarás el nombre de Dios en vano.

   Todas las personas tienen un nombre. No nos gusta que usen nuestro nombre para reírse o burlarse de nosotros. También defendemos el nombre de nuestros padres y amigos.

   Dios también tiene un nombre: Dios, Jesús, Jesucristo, Señor. Debemos pronunciar el nombre Santo de Dios con inmenso respeto y amor porque es nuestro Dios y nuestro Padre.

   En el Padrenuestro rezamos: «Santificado sea tu nombre» y expresa el respeto que nos inspira el nombre de Dios.

   La blasfemia es decir palabras o hacer gestos injuriosos contra Dios, la Virgen, los Santos o la Iglesia. Si se hace de forma consciente, dándose cuenta, es un pecado grave.

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