Lección de SER NOVIOS 3

Tampoco es aconsejable un noviazgo demasiado largo por las posibles tentaciones sexuales. La solución es cultivar la virtud de la castidad, no acortar el noviazgo. Se trata de vivir en paz con el apetito sexual, tanto si se está casado como si no, comprometiéndose a discretos besos de despedida y abrazos cortos. Este planteamiento da resultado. La actitud no debe ser: ¿cómo me divertiré esta noche? sino ¿cómo puedo lograr una buena relación con esa persona y hacerla feliz? Así se descubre que ambos disfrutan.

   La mejor edad para el matrimonio es aproximadamente a los 25 años, si ambos son maduros y él tiene un buen trabajo para mantener a la familia. Algunos autores dicen que los que se casan a los 21 ó 22 años tienen el doble de tasa de divorcio que los que lo hacen a de los 25 a los 28 años. Pero la edad por si sola no garantiza el éxito matrimonial y las circunstancias pueden ser muy variadas.

(1) Nelly Grover. Mate Process and Marital Satisfaction. Family Relations, vol. 54, 1985 pp 383.386. Cfr. Morrow, T.G. Noviazgo cristiano. Editorial Rialp. Madrid, 2008. páginas 111-112.

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