Lección de Varias curaciones

Duración: 10 minutos

La piscina probática

    Volvió Jesus a Jerusalén, donde se celebraba una fiesta de los judíos.

   Había en la ciudad junto a la puerta Probática una piscina, que tenía cinco pórticos.

   Acudían muchos enfermos, ciegos, cojos y mancos, que esperaban sanar por el movimiento del agua.

    Porque un ángel del Señor descendía de tiempo en  tiempo a la piscina y removía el agua.

    Y el primero que entraba en la piscina, después de esto, quedaba sano.

Curación del enfermo de la piscina

   Había allí un hombre paralítico hacía treinta y ocho años y al verlo Jesús le dijo: – ¿Quieres ser curado?

    El enfermo le respondió: – Señor, no tengo hombre que me meta en la piscina cuando el agua se ha removido; porque mientras yo voy, llega otro antes que yo.

   Jesús le dijo: – Levántate, toma la camilla y anda.

    Y al instante fue curado aquel hombre, tomó su camilla y se fue.

Otras curaciones

   La noticia de las curaciones de Jesús corrió de boca en boca y al ponerse el sol le traían toda clase de enfermos.

   El curaba a todos solo con imponerles las manos en la cabeza.

   De muchos salían los demonios y gritaban_ – ¡Tú eres el Hijo de Dios!

   Jesús les hacía callar y las gentes que observaban tales prodigios quedaban maravillados y creían en Jesús.

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